Liam Conejo, un niño ecuatoriano de cinco años, enfrenta secuelas emocionales luego de haber sido detenido junto a su padre durante una redada migratoria en Estados Unidos. El caso ocurrió en Mineápolis y, tras una semana en un centro de detención en Texas, ambos regresaron a su domicilio mientras continúan a la espera de audiencias dentro de su proceso de asilo.
La detención de Liam Conejo por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) generó reacciones internacionales y mantiene bajo atención el estado del menor. De acuerdo con su padre, Adrián Conejo Arias, el niño presenta dificultades para dormir, episodios de llanto nocturno y miedo persistente desde su liberación. Estas declaraciones fueron difundidas el 5 de febrero de 2026 en una entrevista concedida al medio Univisión.
Padre e hijo permanecieron una semana en el Centro Residencial Familiar del Sur de Texas, tras una redada migratoria que derivó en la detención del menor. Posteriormente, ambos regresaron a su vivienda en Mineápolis. Según Adrián Conejo, su hijo no ha logrado recuperarse del impacto de la detención y continúa manifestando temor ante la posibilidad de nuevas acciones migratorias.
El Gobierno de Estados Unidos sostiene que el padre abandonó al menor durante el operativo, versión que la familia rechaza. Por el contrario, acusa a las autoridades migratorias de haber utilizado al niño como un medio para detener también a la madre. Estas afirmaciones forman parte del conflicto legal que actualmente enfrenta la familia.
Adrián Conejo señaló además que, el día en que Liam debía retomar sus clases, circuló una amenaza que advertía sobre la colocación de una bomba, situación que incrementó el temor de la familia. También indicó que su abogada le informó sobre un presunto comunicado del Gobierno estadounidense que buscaría impedir futuras audiencias judiciales y acelerar un proceso de deportación.
Durante su permanencia en el centro de detención, el niño presentó síntomas físicos como vómitos, dolor de cabeza y problemas para dormir, según relató su padre, quien también denunció que no se le habrían proporcionado medicamentos. Actualmente, la familia evita salir de su domicilio por temor a una nueva detención.
Adrián Conejo reiteró que su familia ingresó legalmente a Estados Unidos y mantiene un proceso de solicitud de asilo en trámite, a la espera de una audiencia que defina su situación migratoria.
Por: Jonnathan Cuenca