La ciencia médica acaba de marcar un antes y un después para el envejecimiento en América Latina. El estudio LatAm-FINGERS, el primer ensayo clínico multicéntrico de su tipo en la región, ha demostrado que transformar cinco hábitos cotidianos puede mejorar la salud cognitiva de los adultos mayores de forma significativamente más efectiva que cualquier recomendación general de bienestar.
Cinco pilares para blindar el cerebro
El estudio, publicado en la prestigiosa revista The Lancet y presentado en la Alzheimer’s Association International Conference 2026 (AAIC 2026), evaluó durante dos años a más de 1.000 participantes (incluyendo ciudadanos ecuatorianos). Los resultados son contundentes: quienes siguieron un protocolo estructurado y culturalmente adaptado obtuvieron mejoras cognitivas un 55% superiores al grupo que solo recibió consejos generales de salud.
La intervención se basa en cinco pilares esenciales que actúan en sinergia:
Actividad física constante.
Alimentación saludable adaptada al contexto local.
Control riguroso de factores cardiovasculares (como la presión arterial).
Entrenamiento cognitivo activo.
Socialización sostenida.
Un logro superior a los fármacos
Para la Dra. Lissette Duque-Peñailillo, investigadora principal del estudio en Ecuador y directora de la Unidad de Trastornos Cognitivos de Neuromedicenter, este hallazgo es esperanzador: «Hemos demostrado que el cambio de hábitos ha logrado lo que ningún medicamento en el mundo ha podido obtener en términos de prevención. Son intervenciones de bajo costo y fácil implementación que sirven para educar y generar Políticas Públicas de Salud».
El estudio es especialmente crítico para Ecuador, donde se estima que la prevalencia de demencia en mayores de 60 años alcanza el 8,5%, en un contexto donde el envejecimiento de la población avanza a pasos agigantados. Factores como la hipertensión no tratada y el bajo nivel de escolaridad son vulnerabilidades que este protocolo multidominio busca mitigar.
Evidencia local para retos globales
Históricamente, América Latina había estado subrepresentada en la investigación global sobre demencia. LatAm-FINGERS cierra esta brecha al demostrar que las estrategias de prevención no pueden ser «copiadas» de otros continentes; deben construirse con preguntas locales y modelos de implementación propios.
La Dra. Lucía Crivelli, jefa de Neuropsicología de FLENI e investigadora principal, subraya que la prevención no es una recomendación aislada, sino una estructura integral. Mientras los investigadores se preparan para un seguimiento de cuatro años adicionales, el proyecto ya ha logrado posicionar a América Latina en la agenda científica mundial, aportando la evidencia necesaria para diseñar un futuro donde el envejecimiento no sea sinónimo de deterioro cognitivo.