Realizar gestiones administrativas en Ecuador continúa demandando tiempo y recursos. Una encuesta de Uanataca Ecuador, parte del grupo Namirial, revela que los ciudadanos pueden invertir hasta 12,5 días al año en trámites presenciales que requieren validación, firma o autorización de documentos, lo que representa un impacto significativo en la productividad y la economía.
El estudio señala que este tiempo se concentra principalmente en procesos como la firma de contratos laborales o comerciales, trámites bancarios —como apertura de cuentas o solicitudes de crédito—, gestiones en instituciones públicas, diligencias relacionadas con el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) y la validación de documentos legales o notariales.
Además de la inversión de tiempo, estos procedimientos implican los llamados “gastos hormiga”, asociados a movilización, transporte y otros costos operativos que afectan tanto a ciudadanos como a empresas. Considerando una población económicamente activa de aproximadamente 8,4 millones de personas y el salario básico unificado de USD 482, el impacto económico agregado resulta considerable debido a la pérdida de productividad.
Elías Barzallo, CEO de Uanataca Ecuador, destacó que el desafío para optimizar estos procesos no es únicamente tecnológico, sino también cultural. “Hoy contamos con herramientas que nos permiten simplificar procesos, reducir tiempos y hacer nuestra vida mucho más eficiente. La firma electrónica no solo optimiza los trámites, también transforma la forma en que los ecuatorianos nos relacionamos con los servicios, tanto públicos como privados; todo esto es posible con una cultura de digitalización que inicia desde el hogar”, señaló.
En esta línea, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) estima que la digitalización de los trámites puede reducir en promedio hasta un 74% del tiempo de gestión en comparación con los procesos presenciales. Para Ecuador, esta transformación podría representar un ahorro anual de aproximadamente 1.687 millones de dólares, además de mejorar la transparencia y eficiencia en la prestación de servicios.
La adopción de soluciones digitales en el país ya evidencia avances concretos. Millones de documentos han sido firmados electrónicamente en los últimos años, reflejando una transición progresiva hacia sistemas más ágiles y eficientes.
En un contexto donde la rapidez y la eficiencia son determinantes, la digitalización de los trámites se perfila como un paso clave para fortalecer la competitividad del país y facilitar la interacción de los ciudadanos con los sectores público y privado.