El gobernador del Azuay, Xavier Bermúdez, advirtió en su cuenta de X sobre las brechas en agua potable y saneamiento en la provincia. Señaló que cientos de miles de personas consumen agua de mala calidad, que una proporción significativa de viviendas carece de alcantarillado y cuestionó el gasto cercano a 979 mil dólares en festividades frente a necesidades urgentes.
De acuerdo con las cifras expuestas por el funcionario, unas 738.000 personas consumen agua de calidad deficiente, situación que implica riesgos sanitarios diarios para numerosas familias. A su criterio, este escenario contrasta con el gasto aproximado de 979.000 dólares destinado a celebraciones mientras persisten carencias en servicios esenciales.
También indicó que el 27,9 % de las viviendas en la provincia no dispone de alcantarillado, lo que significa que más de una cuarta parte del territorio carece de saneamiento básico. Además, el 14,35 % de los niños menores de cinco años no tiene acceso a agua por red pública.
El gobernador enmarcó estos datos en las disposiciones del Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización, que establece que los gobiernos autónomos descentralizados deben priorizar la provisión de servicios básicos. Según su planteamiento, el contexto actual evidencia que estas obligaciones no se estarían cumpliendo de forma adecuada, ya que persisten déficits en agua potable y saneamiento.
En este escenario, Bermúdez sostuvo que el desafío no es la falta de recursos, sino la definición de prioridades, e insistió en que la inversión pública debe orientarse a obras esenciales como sistemas de agua potable, alcantarillado y drenaje para la provincia.
Por: Jonnathan Cuenca