La industria de la distribución y última milla en el país está viviendo una profunda transformación. Hoy en día, la eficiencia de una cadena de suministro ya no solo se mide en la velocidad de sus entregas, sino en el impacto ambiental, la inclusión social y la seguridad de la información que genera en el entorno.
En este escenario de evolución, Grupo Entregas presentó oficialmente su V Memoria de Sostenibilidad en Quito, un reporte auditado que transparenta las cifras y los resultados tangibles de la operación logística sostenible en el territorio nacional.
Inclusión laboral y el combate al desperdicio de recursos
El informe sectorial destaca que la responsabilidad social empresarial ha migrado hacia métricas de alto impacto humano. Dentro de la gestión del último año, se registran avances clave en el desarrollo de comunidades vulnerables y economía circular:
Nutrición y apoyo social: En alianza estratégica con el Banco de Alimentos de Quito, se gestionó la distribución de 49,7 toneladas de alimentos, lo que equivale a 180.206 raciones de comida destinadas a sectores de escasos recursos.
Reciclaje con propósito: A través del programa “Yo Reciclo” de la Fundación Hermano Miguel, la firma canalizó 5.952 kilogramos de material reciclable, fondos que sirvieron para financiar 92 sesiones de rehabilitación médica.
Diversidad y formación: El sector logístico reporta un fuerte impulso al talento humano con la ejecución de más de 22.000 horas de capacitación para colaboradores y la incorporación de personas con discapacidad al mercado laboral formal mediante la iniciativa Escuela de Courier.
«La sostenibilidad debe traducirse en resultados concretos y medibles. Demuestra que es posible crecer como empresa mientras generamos impacto positivo en las personas, el ambiente y nuestras comunidades», señaló María Paulina Romo, presidenta de Grupo Entregas.
Ciberseguridad y la ruta hacia la descarbonización para 2030
El entorno logístico actual no solo exige transporte limpio, sino confianza digital. El reporte confirma que la compañía ha blindado sus procesos operativos tras alcanzar la certificación internacional ISO 27001 en ciberseguridad, un estándar clave para garantizar la protección de datos en el comercio electrónico y corporativo.
En el plano ambiental, la transición hacia una movilidad de cero emisiones avanza con la progresiva ampliación de flotas de vans 100% eléctricas para la distribución urbana. Además, de cara al año 2030, la planificación estratégica apunta a la infraestructura eco-sostenible, proyectando la transformación de la sede principal de Guayaquil en un edificio verde de bajo impacto ambiental.
Este ecosistema de gestión —que incluye cooperaciones activas con la Fundación RETT, AIESEC y el Banco de Alimentos DIAKONIA— le ha permitido a la organización mantener el reconocimiento de MERCO como la empresa de servicios logísticos más responsable del Ecuador por segundo año consecutivo, sumando insignias internacionales como el Sello Empresa Inclusiva de ACNUR.