Con cerca de 20.000 personas que dependen de terapias de reemplazo renal para vivir, Ecuador enfrenta una encrucijada crítica en su sistema sanitario. Para debatir sobre esta problemática, expertos en nefrología, salud pública, economía y derecho se dieron cita en el foro académico «Ecuador sin Diálisis», un espacio de diálogo orientado a replantear el futuro de la atención renal y exigir políticas públicas enfocadas en la prevención, el financiamiento y la sostenibilidad a largo plazo.
El encuentro reunió a destacados especialistas, entre ellos la Dra. Andrea Portilla (Hospital Metropolitano), el Dr. Esteban Ortiz (UDLA), el Dr. Andrés Peralta y el Dr. Felipe Castro (PUCE), junto a la economista María Paz Páez (FIAS), quienes coincidieron en que el modelo actual exige una reestructuración urgente basada en dos pilares: prevención temprana y respaldo financiero oportuno.
Los dos grandes frentes para transformar la atención
Durante el desarrollo del foro, los panelistas señalaron los nudos críticos que atraviesa el sistema de salud ecuatoriano frente a las enfermedades renales crónicas (ERC):
Giro hacia la prevención primaria: El Dr. Esteban Ortiz advirtió que la epidemiología nacional flaquea en estrategias preventivas, recordando que patologías renales complejas pueden detectarse a tiempo con exámenes simples en el primer nivel de atención. En la misma línea, la Dra. Andrea Portilla enfatizó que, aunque “la diálisis salva vidas, el país necesita fortalecer la atención integral para que los pacientes reciban un tratamiento oportuno desde las etapas iniciales”.
Sostenibilidad financiera y el peso de la deuda: Un eje central del debate fue el impacto de la deuda acumulada del Estado con las clínicas dializadoras. Al respecto, María Paz Páez Boada señaló que garantizar recursos para servicios de alta complejidad no debe verse como un gasto, sino como una inversión estratégica que protege vidas y mitiga costos fiscales a futuro.
Garantía de derechos constitucionales: Desde la perspectiva jurídica, el Dr. Felipe Castro recordó que el acceso continuo a tratamientos para enfermedades catastróficas está blindado por el derecho constitucional a la salud, exigiendo mecanismos institucionales que eviten la interrupción de las terapias.
Hacia una política nacional que trascienda periodos de gobierno
La necesidad de articular una estrategia de Estado a largo plazo también fue protagonista de las ponencias. El Dr. Andrés Peralta recalcó que «la salud necesita un acuerdo nacional que trascienda los gobiernos», capaz de integrar de manera armónica el financiamiento, la gobernanza y la prestación de servicios en la red de salud.
El foro «Ecuador sin Diálisis» concluyó con un firme llamamiento a los actores públicos y privados para posicionar la salud renal en el centro de la agenda nacional, transitando de un modelo estrictamente reactivo a uno basado en la prevención, la dignidad del paciente y la sostenibilidad financiera del sistema sanitario.