El acceso a procedimientos quirúrgicos de alta complejidad sigue siendo un desafío crítico para miles de niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad en el Ecuador. Factores como la escasez de recursos económicos, los largos tiempos de espera y la dispersión geográfica han limitado históricamente la atención oportuna.
Para enfrentar esta problemática, la Fundación Metrofraternidad ha implementado un modelo de jornadas de atención pediátrica que permite realizar evaluaciones médicas integrales en un solo día.
Un modelo eficiente: Diagnóstico y acción
El programa está dirigido a pacientes de 0 a 18 años sin seguro médico que requieren intervenciones en especialidades críticas como neurocirugía, oftalmología, otorrinolaringología, cardiología, cirugía general y traumatología.
El éxito de este modelo reside en su agilidad:
Atención integral: En una sola jornada, un promedio de 15 pacientes reciben valoraciones de pediatría, exámenes de laboratorio, pruebas de imagen y consultas con médicos especialistas.
Claridad inmediata: Al cierre del día, cada familia cuenta con un diagnóstico preciso y una ruta definida para el tratamiento, lo que reduce drásticamente las esperas burocráticas.
Resultados tangibles: Entre enero y junio de 2026, se han realizado cinco jornadas, beneficiando a 65 menores provenientes de zonas como la Amazonía, Cotopaxi y Pichincha, logrando que el 50% de ellos iniciara su proceso quirúrgico.
Apoyo logístico y trabajo articulado
El alcance de esta iniciativa es posible gracias a una red de aliados que identifica casos en comunidades vulnerables. Además del diagnóstico, la Fundación brinda soporte logístico integral, que incluye el traslado, la alimentación y el hospedaje tanto para el paciente como para un familiar, eliminando así las barreras geográficas y económicas.
Transformando vidas
Historias como la de Jhamileth Sofía, una niña de cinco años oriunda de Morona Santiago, ilustran el impacto real de este trabajo. Tras ser diagnosticada con luxación de cadera, fue evaluada por especialistas de la fundación y accedió a su cirugía con éxito en menos de veinticuatro horas.
«Cada jornada representa una oportunidad para que más niños y adolescentes reciban una cirugía de alta complejidad oportuna y una mejor calidad de vida», afirma Patricia Solano, Administradora General de la Fundación Metrofraternidad. Actualmente, la organización hace un llamado a empresas y organizaciones a sumarse como aliados para ampliar la cobertura de esta iniciativa y seguir transformando la salud infantil en el país.